martes, 2 de marzo de 2010
Poema de Jacint Verdaguer dedicado a Jaume Balmes
Cuarenta años después de la muerte de Jaume Balmes, su paisano Jacint Verdaguer le dedicaría un hermoso poema titulado La mort de Balmes (La muerte de Balmes):
"Qui vol veure viu a Balmes
corra, corra cap a Vic,
lo veurà en ses darreries
agonitzant en son llit.
¡Oh solfats de la fe santa,
s´aterra vostre cabdill,
aquell que brandà el nou glavi
dessota l´arnès antic;
aquell que pel nou Golia
té la força de David!
¡S´apaga el far que semblava
lo far de l´esdevenir!
A Espanya donà una estrella
lo cel, donat-li aqueix fill,
¡i aqueixa estrella s´acluca
quan arriba el zenit!
(...)
¡Oh!, del ramat d´eixos pobles,
de Barcelona, Madrid,
de les serres catalanes,
de Puigmal a Montjuïc,
del Montserrat, nial d´hèroes,
¡despedeix-te´n tu per mi!
¡Ah!, si volant a la glòria
pogués posar-me en ton cim
per dir-li adéu a ma terra,
¡la terra que tant amí!
¡Oh Catalunya! ¡Oh Espanya!
¿Per què us he amades aixís?
La cadena amb què volia
en un cor los cors junyir,
d´amor la dolça cadena,
¡me l´han trencada pel mig!
¡I veig la guerra que torna
muntada en un trebolí,
i veig armats en batalla
los pares contra del fills,
i els camps patris sadollar-se
de sang d´Abels i Caïns!
¡Oh!, aturau-vos, aturar-vos,
prou de matar y morir;
jo us porto el ram d´olivera
que agermana els enemics.
Mes, ¡ai!, sols odis responen
a l´amor de Jesucrist,
i de LLull i de Teresa
miro entrant en lo jardí
l´impietat matadora,
¡com la serp al paradís!
I veig rodar a l´abisme
lo regne que més estim,
entre el fum de la revolta
i el capgirell dels partits.
¡Oh Espanya, ma dolça Espanya,
pogués tornar-te a camí!
¡Si pogués escriure un dia,
escriure un dia i morir!
(…)
Lo sol tarmonta la serra;
plorau, campanes de Vic:
¡per Espanya i per Europa,
que negra baixa la nit!”
(“Quien quiera ver vivo a Balmes, que corra hasta Vic; lo verá en las últimas, agonizando en su lecho. ¡Oh soldados de la fe santa, se muere vuestro caudillo, aquel que blandió la espada nueva bajo el arnés antiguo; aquel que para el nuevo Goliat tiene la fuerza de David! ¡Se apaga el faro que parecía el faro del porvenir! El cielo regaló a España una estrella al darle aquel hijo, ¡y aquella estrella se apaga cuando llegaba al cénit! (…) ¡Oh!, del rebaño de estos pueblos, de Barcelona, Madrid, de las sierras catalanas, desde el Puigmal a Montjuic, del Montserrat, nido de héroes, ¡despídete tú por mí! ¡Ah!, si volando a la gloria pudiese posarme en tu cima para decir adiós a mi tierra, ¡la tierra que tanto amé! ¡Oh Cataluña! ¡Oh España! ¿Por qué os he amado así? La cadena con la que quería unir los corazones en un solo corazón, de amor la dulce cadena, ¡me la han cortado por la mitad! ¡Y veo la guerra que vuelve montada en una tromba, y veo armados en batalla los padres contra los hijos, y los campos de la patria saturarse de sangre de Abeles y Caínes! ¡Oh!, deteneos, deteneos, basta de matar y morir, yo os traigo la rama de olivo que hermana a los enemigos. Pero, ¡ay!, sólo los odios responden al amor de Jesucristo, y en el jardín de Lulio y de Teresa veo entrar la impiedad matadora ¡como la serpiente del paraíso! Y veo rodar al abismo el reino que más quiero, entre el humo de la revuelta y las volteretas de los partidos. ¡Oh España, mi dulce España, si pudiese enderezar tu camino! ¡Si pudiese escribir un día, escribir un día y morir! (…) El sol se esconde en la sierra, llorad, campanas de Vic: ¡Por España y por Europa qué negra baja la noche!”)
lunes, 1 de marzo de 2010
La bandera d' Espanya als Pirineus
Este es un fragmento del discurso que pronunció en 1874 Albert de Quintana, presidente de los Juegos Florales. Sus palabras se referían a los episodios más señeros de la guerra de la Independencia:
"Arboraven per sempre més la bandera d'Espanya al bell cim dels Pirineus, per que hagués esment l'Europa de que dintre nostres pits alena com foch etern l'esperit d'independencia que tantes voltes ha deslliurat nostra perduda patria".
Su traducción al castellano:
"Enarbolaban por siempre jamás la bandera de España en la bella cumbre de los Pirineos, para que Europa supiera que dentro de nuestros pechos palpita como fuego eterno el espíritu de independencia que tantas veces ha liberado a nuestra perdida patria.”
Àlex Mumbrú
Álex Mumbrú se desmarca de Laporta: "Quiero ser catalán y español"
EL JUGADOR DEL BILBAO BASKET AFIRMA QUE "NO SE DEBE MEZCLAR POLÍTICA CON DEPORTE"
Bilbao.- Álex Mumbrú, jugador de la selección española de baloncesto y del Bilbao Basket, ha concedido una entrevista al diario 'Marca' en la que manifiesta que quiere ser “catalán y español, las dos cosas”.
Mumbrú, natural de Barcelona, añadió que si hubiera nacido en Andalucía se sentiría “andaluz y español”.
Preguntado por Laporta, el campeón de Europa, manifestó que “no se debe mezclar política con deporte”.
“Allá cada cual, él sabrá por qué dice esas cosas”, añadió. Álex Mumbrú admitió que los políticos le “aburren”. “Procuro estar al día pero no me gusta”, remata.
Fuente:
http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/26664/alex-mumbru-se-desmarca-de-laporta-quiero-ser-catalan-y-espanol
lunes, 1 de febrero de 2010
Senyera Hispànica
Els independentistes tenen l' "estelada" per les seves reivindicacions polítiques. Ara els catalans que no reneguem de la nostra Pàtria, Espanya, tindrem la nostra bandera per defensar la nostra catalanitat i la nostra espanyolitat.
Catalunya terra hispànica.
Catalunya és Espanya.
Visca Espanya i visca Catalunya!
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Los independentistas tienen la “estelada” para sus reivindicaciones políticas. Ahora los catalanes que no renegamos de nuestra Patria, España, tendremos nuestra bandera para defender nuestra catalanidad y nuestra españolidad.
Cataluña tierra hispánica.
Catalunya es España.
¡Viva España y viva Cataluña!
Grupo Facebook:
Una senyera per als catalans que no reneguem de la nostra Nació, Espanya.
Una señera para los catalanes que no renegamos de nuestra Nación, España.
http://www.facebook.com/group.php?gid=303457071272&ref=share
Una Senyera para los catalanes que defendemos España. Esta bandera no representa ninguna ideologia, ni pertenece a ningún partido político. Es sólo la bandera de un movimiento ciudadano que lucha por defender su catalanidad y su españolidad.
Una Senyera per als catalans que defensem Espanya. Aquesta bandera no representa cap ideologia, ni partany a cap partit polític. És només la bandera d´un moviment ciutadà que lluita per defensar la seva catalanitat i la seva espanyolitat.
Un himne per la nostra senyera hispànica
Himne de la milicia popular catalana
Allà dalt de la muntanya
ha esclatat un crit de guerra
és l'Espanya catalana
que vol lluitar per la terra
Tant del sud com del nord
tots plegats a la trinxera
sota la nostra gran creu
sota la nostra senyera
Farem fora l'enemic
ondejan la nostra ensenya
amb trons dels nostres canons
i amb els nostres crits de guerra
Espanya és la nostra pàtria
Espanya és la nostra nació
Espanya és la nostra lluita
és nostra revolució
Guerra, guerra per la terra
guerra, guerra catalans
guerra, guerra per la Patria
guerra per la llibertat.
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Allí arriba de la montaña
ha estallado un grito de guerra
es la España catalana
que quiere luchar por la tierra
Tanto del sur como del norte
todos unidos a la trinchera
bajo nuestra gran cruz
bajo nuestra señera
Echaremos fuera al enemigo
ondeando nuestra enseña
con truenos de nuestros cañones
y con nuestros gritos de guerra
España es nuestra patria
España es nuestra nación
España es nuestra lucha
es nuestra revolución
Guerra, guerra por la tierra
guerra, guerra catalanes
guerra, guerra por la Patria
guerra por la libertad.
Xavi Hernández
"Viva España".
Con este grito celebraba el centrocampista español la consecución de la Eurocopa.
http://www.youtube.com/watch?v=4D0kgynsJQ0
Montserrat Caballé
Declaraciones de la soprano catalana a la revista ELLE:
"He presumido siempre de ser española allá por donde he ido y he interpretado zarzuelas siempre que he podido. Cantar en castellano cuando estoy lejos de casa es algo que me llena de una gran emoción".
lunes, 4 de enero de 2010
Guerra de Marruecos
En 1859 estalla la guerra con Marruecos a causa de los ataques de incontrolados contra las defensas de Ceuta y de la destrucción de los escudos de España allí levantados. España entera se alzó indignada y miles de voluntarios se alistaron en todas provincias para vengar las afrentas recibidas. Al mando de O´Donnell se levantó un ejército en cuya primera línea deseó estar el catalán General Joan Prim y los voluntarios catalanes que quedaron a sus órdenes.
En Cataluña se organizaron numerosos actos patrióticos para recaudar dinero, armas y equipaje para los soldados, se celebraron veladas teatrales, manifestaciones, misas y todo tipo de eventos en apoyo de la campaña marroquí.
Entre los cientos de versos, canciones y representaciones que surgieron en homenaje al ejército, destacó “Los catalans en África”, obra en cuatro piezas del poeta Joseph Antoni Ferrer con música de Francisco Porcell, que fue exitosamente representada en beneficio de los heridos en la guerra. El protagonista, Jordi, le explicaba a su novia:
“¿Tu no sabs, nineta mèva, que lluny, llyuny, una nació insulta de nostra Espanya los escuts y los pendons?
¿Tu no sabs que´l crit de guerra ressona luego per tot, y que en pes volen anarhi tots els joves espanyols?”
(¿Tu no sabes, niña mia, que lejos, lejos, una nación insulta de nuestra España los escudos y los pendones? ¿Tu no sabes que el grito de guerra resuena luego por todos lados, y que con razón quieren ir todos los jóvenes españoles?)
Ante la petición de su enamorada de que no se alistara, respondía:
“(…) Filla meva, no pót ser; la patria ho vol;
Y, entre la patria y la dona, es la patria qui més pot.
Y cuant la patria perilla, no se han de esperar rahons,
sino anarhi voluntari de la guerra al primer toch:
qui no ho fassa de aqueix modo será un indigne español”.
(“Hija mia, no puede ser; la patria lo quiere; Y, entre la patria y la mujer, es la patria quien más puede. Y cuando la patria peligra, no se han de esperar razones, sino ir voluntario de la guerra al primer toque: quien no lo haga de este modo será un indigno español”)
Y el coro animaba a los jóvenes a alistarse con estas palabras:
“Borrem la Mitja Luna del cel de aquella terra;
Campejen sols gloriosas las barras y lleons.
¡Sant Jordi! ¡Viva Espanya! ¡Al arma! ¡Guerra! ¡Guerra!
¡Corram a matar moros! ¡Al áfrica, minyons!”
(“Borremos la media luna del cielo de esa tierra; Campean solo gloriosas las barras y los leones. ¡San Jorge! ¡Viva España! ¡Al arma! ¡Guerra! ¡Guerra! ¡Corramos a matar moros! ¡Al África, muchachos!”)
El embarque de los voluntarios en el puerto de Barcelona fue apoteósico. La Junta Barcelonesa de Socorros organizó la recogida de aportaciones para ayuda y bienestar de las tropas. En una memoria publicada en enero de 1861, algunos meses después de la finalización de la guerra, se relacionaron los donativos recibidos y los envíos y trabajos realizados. Explicaba sus motivos con estas palabras:
“Tan luego como el telégrafo hizo saber a los barceloneses que se había declarado la guerra al Imperio marroquí, se vieron marcadas pruebas de entusiasmo en todas las clases de la sociedad. Efecto natural del orgullo nacional ultrajado. Muchos proyectos de cooperación corrían de boca en boca, todos deseaban, según su edad, circunstancias y posición, cooperar al triunfo de nuestras armas, pero no faltaron otros que pensaron en enjuagar las lágrimas de las viudas y huérfanos, aliviar la suerte de los inutilizados y cicatrizar las heridas de aquellos a quienes el plomo y el acero agareno hiciese verter su preciosa sangre en defensa del honor nacional”.
En la memoria se recogieron los nombres de miles de barceloneses que con su dinero y aportaciones en especies colaboraron en la manutención de las tropas, de sus familiares y de los hospitales para los heridos. La memoria concluía del siguiente modo:
“Tres son las razones que han incluido a la Junta para la impresión de esta Memoria; dar completa satisfacción de sus actos, consignar los nombres de las caritativas personas que han contribuido a este servicio con su donativo, y perpetuar para lo venidero el servicio prestado por Barcelona y su provincia, como lo hicieron en otras épocas sus moradores (…) testimonio de la fervorosa caridad y ardiente patriotismo de los barceloneses al declararse la guerra de África a mediados del siglo XIX, a los cuales no es dudoso que sabrán, más que imitar, exceder nuestros sucesores, porque jamás se extinguirán en Barcelona y su provincia estos dos poderosos motores de todos los grandes hechos que enaltecen los pueblos y enorgullecen a sus hijos: Caridad. Patriotismo”.
Pedro Antonio de Alarcón, corresponsal de guerra y autor de un documento esencial para el conocimiento de aquella campaña, “Diario de un testigo de la Guerra de África”, relató así la llegada a tierra marroquí de los voluntarios catalanes al mando del comandante Victoriano Sugranyes:
“3 de febrero de 1860: Son las cinco de la tarde y vengo de presenciar una escena verdaderamente sublime. Las compañías de voluntarios catalanes que la noble y patriótica tierra de Roger de Flor envía al ejército de África, como precioso e inestimable donativo, han desembarcado hace una hora (…) El general Prim, como paisano suyo, ha deseado que ingresen en su cuerpo de ejército, a lo cual ha accedido el general jefe, mientras que ellos han pedido por su parte al conde de Reus ir mañana en la vanguardia. También se le ha otorgado esa merced”.
Alarcón relató varios de los sangrientos combates en los que participaron los tercios catalanes:
“Según solicitaron ayer, los nobles hijos del Principado iban de vanguardia, capitaneados por el general Prim; pero en el instante crítico de la carrera y del ataque, cuando ya les faltaban veinte pasos para llegar a la artillada trinchera, viéronse cortados por una zanja pantanosa (…). Caen dentro las primeras filas de Voluntarios Catalanes, y no bien lo notan los moros (que contaban con semejante accidente), pónense de pie sobre sus parapetos y fusilan sin piedad a nuestros hermanos. ¡Pero éstos no retroceden! ¡Sobre los primeros que se han hundido pasan otros, y los muertos y heridos sirven como de puente a sus camaradas!... ¡Vano empeño! ¡Inútil heroísmo! Los moros siguen cazándolos a mansalva (…). Los Voluntarios se paran, como preguntándose si deben morir todos inútilmente en lucha tan desigual y bárbara, o si les será lícito retroceder…
El general Prim, que estaba a retaguardia de los Catalanes, alentándolos para que ninguno dejase de pasar el tremendo foso, ve aquella perplejidad y oscilación de los que ya han saltado a la otra orilla, y corre a ellos, a todo escape de su caballo moro; pónese a su frente, sin cuidarse de las balas, y, con voz mágica, tremenda, irresistible:
-¡Adelante, Catalanes! –grítales en su lengua- ¡No hay tiempo que perder!... ¡Acordaros de lo que me habéis prometido!
¡No fue menester más! Los Voluntarios bajan la cabeza y acometen como ciegos toros a la formidable trinchera (…) ¡Brava gente! La tierra que los ha criado puede envanecerse de ellos. La primera vez que han entrado en fuego han perdido la cuarta parte de su fuerza. ¡Su jefe, el comandante Sugrañés, ha muerto como bueno a las veinte horas de desembarcar en África , cumpliendo al general Prim la palabra empeñada de dar su vida por el honor de Cataluña! ¡Honor a él y a sus valientes soldados! ¡Gloria a la tierra de Roger de Flor! ¡Vítores sin cuento a la madre España!”.
En la jornada de la “Loma de las Mochilas” (lugar donde los soldados habían dejado sus pertrechos para acudir más ligeros al combate), Prim reaccionó así ante el momento de titubeo de las líneas:
“¡Soldados!: ¡Podéis abandonar esas mochilas porque son vuestras, pero no podéis abandonar esta bandera, que es de la Patria! ¿Permitiréis que el estandarte de España caiga en poder de los moros? ¿Dejaréis morir solo a vuestro general?”.
Y, enarbolando la bandera de España, cargó a caballo contra el enemigo arrastrando en su acción a sus soldados, que ocuparon definitivamente la posición.
Al regreso de las tropas tras la victoriosa campaña, fueron recibidas con multitudinarias muestras de afecto y entusiasmo patriótico. La prensa catalana recogía así la llegada de Prim a La Junquera:
“El día 5 llegó nuestro héroe a La Junquera, donde fue recibido con un repique general de campanas y en medio de las aclamaciones entusiastas del primer pueblo que hallaba al pisar territorio español”.
En Figueras se repitió la entusiasta acogida:
“También se leyeron versos en este local (el Casino figuerense), y en ellos se le ofrecían los brazos de los ampurdaneses para vengar la patria si de nuevo se viese ofendida. Su respuesta fue que “estaba pronto a empuñar de nuevo la espada en defensa de la bandera que representase la lealtad, la reina, la patria y la libertad”.”
Para su entrada en Barcelona, ciudad que le nombró hijo adoptivo, con millares de barceloneses agolpados en la calle para darle la bienvenida, se levantó un arco de triunfo con el letrero “La Patria agradecida. Tributo al Vencedor”. La prensa comentaba los acontecimientos con informaciones como la siguiente:
“Ayer fue un gran día de júbilo que bien podemos contar como una continuación de los días 3,4 y 5 de mayo último en que celebrábamos la entrada de las valientes huestes que en tierra africana habían vencido como vencen los descendientes del Cid, Cortés, Guzmán y García de Paredes. Millares de ciudadanos de Barcelona y demás pueblos de la provincia invadían la estación del ferrocarril de Mataró y poblaban las avenidas de la carretera que debía recorrer el Excmo. Sr. Juan Prim”.
De los balcones barceloneses se arrojaban octavillas con versos como éstos:
“Si hay nación que intente de nuevo insultarnos
sepan de una vez todas cuantas alumbra el sol,
que España es siempre España, y tiene siempre prontos,
recursos, patriotismo y Ejército Español.”
“D´enemichs la turbamulta
prest lograreu aixafá
escribint ab forta ma:
sapia la nassió mes culta
que á Espanya ningú l´insulta
mentras hi haije un català”.
(De enemigos la turbamulta rápido lograréis aplastar escribiendo con mano fuerte: sepa la nación más culta que a España nadie la insulta mientras haiga un catalán”).
Gerona, un ejemplo de patriotismo
El 3 de julio de 1809 toda la artillería francesa rompía fuego contra el castillo de Montjuich, clave de la conquista de la ciudad según los planes de Saint-Cyr. Un ángulo del baluarte, en el que tremolaba la bandera española, fue destruido por los cañonazos, ante lo que el subteniente Mariano Montoro, de los voluntarios de Vich, se arrojó por la brecha en medio de la lluvia de balas francesas y regresó con la bandera hecha jirones para volver a clavarla en la más alto del castillo.
Como recogería en aquellos días Raimundo Ferrer en su Barcelona cautiva (revista que empezó a publicarse en marzo 1808, impresa por Antonio Brusi), toda Cataluña “desde Tortosa a Puigcerdá y desde Lérida a Rosas, grita entusiasmada ¡Viva la Religión!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Viva la Patria!”.
Durante el asedio a Gerona se podía oír por toda España este canto:
“Al arma, españoles, al arma corred,
salvad a la Patria que os ha dado el ser.
Haciendas y vidas todas ofreced,
si os llamáis sus hijos mostradlo otra vez.
¡Viva nuestra España, perezca el francés,
muera Bonaparte y el duque de Berg!
Recuerdo de Sagunto excita nuestro ardor
y cual ella perezca todo buen español.
A Numancia imitad, renuévese su horror,
y antes que ser esclavos muramos con honor”.
El 9 de julio la Junta Superior del Principado de Cataluña emitía una proclama a los habitantes de Gerona solicitando la participación de todos en la lucha contra el invasor:
“Ninguna clase, ningún estado puede eximirse de tomar las armas y organizarse debidamente para repeler la agresión que sufren los derechos del Altar y del Trono, los intereses de la Nación española, su dignidad e independencia”.
La Junta Central ordenó a Blake, general en jefe del ejército de Cataluña, que intentase por todos los medios socorrer a la heroica ciudad. Concentrado en Vich, Blake alentó a los paisanos a que se uniesen a la tentativa de romper el cerco:
“Gerona está haciendo la desesperación de los enemigos al paso que adquiere cada día nuevos derechos a la admiración de la prosperidad. Gerona reclama auxilios sin los cuales su caída amargará la celebridad de sus recientes triunfos. ¿Quién de nosotros dudará en sacrificarse por su alivio? ¡Soldados! ¡Habitantes de Cataluña! ¡Volemos al socorro de esa ciudad por tantos títulos tan ilustre; corramos a participar de la gloria de tan heroicos españoles!”
Los gerundenses conseguían incluso tener humor para cantar coplas como ésta, a pesar del infierno que estaban viviendo a causa del asedio francés:
“-Digasme tu, Girona,
si te n´arrendirás…
-¿Com vols que m´rendesca
si Espanya no vol pas?"
(“-Dime tu, Gerona,
si te nos rendirás…
-¿Cómo quieres que me rinda
si España no quiere?”)
El bilingüismo en Cataluña
Ya en tiempos de Jaime I (S.XIII), era patente el bilingüismo en Cataluña y Aragón. Hecho poco divulgado y de no pequeña importancia en una época en la que es de general creencia que la lengua castellana fue introducida por la fuerza desde tiempos de los Reyes Católicos (S.XV) y especialmente por Felipe V (S.XVIII) y Franco.
Sin embargo, la potencia demográfica de la España castellanófona, su gran extensión y su posición central en la península fueron factores que forzosamente habrían de acabar provocando la hegemonía de una lengua destinada a ser vehículo de comunicación general para todos los habitantes de España, al igual que lo sucedido en muchos otros países de Europa, tan plurilingües como el nuestro, en los que una de sus lenguas acabó por convertirse en la de utilización general sin que nadie se rasgue hoy las vestiduras por ello, a diferencia de lo que sucede en nuestra aldeana, iletrada y alterada España.
Por ejemplo, como demuestran los documentos de aquellos siglos, fue la lengua castellana la utilizada por los reyes aragoneses en su correspondencia tanto con los otros reinos cristianos como con los musulmanes. Ya desde el siglo XIII, e incluso antes, puede afirmarse que el castellano fue la lengua franca que espontáneamente, por la fuerza de los hechos, todos los peninsulares, moros incluidos, tuvieron que utilizar para poder comunicarse entre ellos.
Del mismo modo que la correspondencia oficial, la privada también fue multilingüe. Los reyes aragoneses escribieron en latín, catalán o castellano según quién fuese el destinatario, pudiendo variar la lengua dependiendo del hijo, hermano o pariente al que hubiera de dirigirse.
En cuanto al uso cortesano y parlamentario, el catalán nunca estuvo solo, pues hubo de compartir protagonismo con el latín y el castellano.
En “L´aventura del catlà. Del les Homilies d´Organyà al nou estatut” de A. Branchadell, Ed. L´esfera dels llibres, Barcelona 2006, pag.61 podemos leer:
“Contrariamente a lo que pueda creerse, considerando la mitología del personaje y la novedad objetiva de que su crónica prescindiese del latín, Jaime I no se caracterizó por un gran uso del catalán. A la vista de la documentación de su reinado, que conservamos en el Archivo de la Corona de Aragón, Josefina Font ha señalado que de los numerosos pergaminos que se conservan “muy pocos fueron escritos en catalán” (el primero, del año 1239): de registros, en catalán, hay más, sobre todo referidos a la lugartenencia de su hijo Pedro; y de las cartas reales diplomáticas sólo dieciocho de ciento ochenta y siete fueron escritos total o parcialmente en catalán”.
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