lunes, 2 de noviembre de 2009

En defensa de la lengua catalana.


Mensaje de elogio y defensa de la lengua catalana.

Base documental de Historia Contemporánea de Cataluña.
Restauración 2 (1898-1931) - Dictadura de Primo de Rivera (1923-1931)

Fuente:

SAINZ, Pedro (et al.): Mensaje de elogio y defensa de la lengua catalana que los escritores castellanos de Madrid han entregado al Presidente del Gobierno militar de España el mes de marzo de 1924 y letra de gratitud de los escritores de Cataluña enviada el 7 de abril del mismo año.
Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona, año 1924.

Comentario:

La persecución de la lengua catalana durante la Dictadura de Primo de Rivera fue muy importante, a pesar del apoyo inicial de grupos sociales importantes al golpe de estado de Primo de Rivera (13-IX-1923).
118 escritores castellanos solicitan al Directorio Militar que se frene la persecución política contra la lengua catalana y se basan en motivos lingüísticos y de aportación a la misma lengua castellana.
98 escritores catalanes agradecieron, en otra carta, la actitud de apoyo de los escritores castellanos.

Texto:

EXCMO. SR. PRESIDENTE DEL DIRECTORIO MILITAR:

Los abajo firmantes, escritores en lengua castellana, que sentimos profundamente los merecimientos históricos de nuestro idioma y que apreciamos en todo su valor como insuperable vehículo para la difusión del pensamiento a través del mundo civilizado, nos dirigimos respetuosamente a V. E. para expresarle nuestro sentir con ocasión de las medidas de gobierno que por razones políticas se han tomado acerca del uso de la lengua catalana.

Es el idioma la expresión más íntima y característica de la espiritualidad de un pueblo, y nosotros, ante el temor de que esas disposiciones puedan haber herido la sensibilidad del pueblo catalán, creando para lo futuro un abismo de rencores imposible de salvar, queremos, con un gesto fraternal, ofrecer a los escritores de Cataluña la seguridad de nuestra admiración y de nuestro respeto para el idioma hermano.

El simple hecho biológico de la existencia de una lengua, obra admirable de la naturaleza y de la cultura humana, es algo siempre acreedor al respeto y a la simpatía de todos los espíritus cultivados.

Nosotros debemos, además, pensar que las glorias de Cataluña son glorias españolas, y que los títulos históricos más altos que podemos presentar para ser considerados como potencia mediterránea se los debemos, en gran parte, al pueblo catalán, que hizo de la Barcelona medieval un emporio de riqueza capaz de competir con las repúblicas italianas, que creó una cultura admirable, que supo dar leyes de mar y cuya lengua inmortal resonó entre el fragor de las batallas ante las ruinas sagradas del Partenón, y sirvió para que en ella hablara por vez primera la filosofía nacional por boca de Raimundo Lulio, y fuesen cantadas las efusiones místicas del amor humano en los versos imperecederos de Ausias March.

El renacer de las literaturas regionales, que se produce como una de las consecuencias de la ideología romántica, hizo florecer en Cataluña una literatura a la que pertenecen autores como Verdaguer y Maragall, que son primeras figuras de la literatura española del siglo XIX.Y nosotros no podemos tampoco olvidar que de Cataluña hemos recibido altísimas pruebas de comprensión y cariño, hasta el punto de que un insigne patriota catalán, amante fervoroso de la tradición española, el gran Milá y Fontanals, abrió con llave de oro el obscuro arcano de las manifestaciones artísticas más genuinas y características del pueblo castellano.

Creemos cumplir un deber de patriotismo diciéndole a Cataluña que las glorias de su idioma viven perennes en la admiración de todos nosotros y que serán eternas mientras exista en España el culto del amor desinteresado a la belleza.

                                                                                                                                                     Madrid, Marzo de 1924.

Pedro Sáinz, E. Gómez de Baquero, A. Bonilla San Martín, Gregorio Marañón. Angel Ossorio y Gallardo, Pedro Mata, Antonio Jaén, Tomás Borrás, Angel Herrera, Jaime Torrubiano Ripoll, R. Menéndez Pidal, Alvaro de Albornoz, Concha Espina, Augusto Barcia, V. García Martí, Conde de Vallellano, José Ortega y Gasset, Miguel Herrero, Luis de Zulueta, Domingo Barnés, Francisco Vighi, Pedro de Répide, León de las Casas, Joaquín Belda, José G. Alvarez Ude, Luis Giménez de Asúa, Luis Ruiz Contreras, Félix Lorenzo, Fabián Vidal , Gabriel Maura, Vicente Machimbarrena, Gregorio Martínez Sierra, Lorenzo Barrio y Morayta, Andrés González Blanco, José Toral, Luis Araujo Costa, Mercedes Gaibrois de Ballesteros, Fernando de los Ríos, Azorín, Manuel Pedroso, Luis Bello, José M.a Sacristán, Cristóbal de Castro, José Giral, Melchor Fernández Almagro, Ramón Gómez de Laserna, Manuel Bueno, Antonio Espina, Antonio Zozaya, F. García Lorca, F. Rivera Pastor, Alberto Insúa, Honorato Castro, Luis de Tapia, Luis Araquistain, Gustavo Pittaluga, E. Paúl Almarza, Juan de la Encina, José García Mercadal, Angel Lázaro, Bernardo Acha, Artemio Precioso, F. Escrivá, José Gutiérrez Solana, Jacinto Grau, Juan Pujol, José Ruiz Castillo, P. de Ciria Escalante, José Albiñana, Dr. García del Real, Gabriel Franco, Salvador Pascual, Eduardo Ortega Gasset, Carlos Pereira, Juan Guixé ,Leopoldo Bejarano, José Canalejas, Guillermo de la Torre, M García Cortés, Adolfo A. Buylla, P.A. Balbontín, Isaac del Vando-Villar, Cayetano Alcázar, Mauricio Paraísso, Rafael Urbano, Julio Cañada, Antonio Guisasola, Antonio Dubois, José Sánchez Rojas, José Antón, F. Madariaga, Luis de Hoyos Sáiz, Hipólito Jimneno, Luis G. Bilbao, Andrés Ovejero, Manuel Azaña, Claudio Sánchez Albornoz, Conde de las Navas, Luis Palomo, F. Arévalo Salto, Luis G. Urbina, Luis G. Andrade, F.de Bustamante, A. Pérez Serrano, Tommás Elorrieta, Manuel Hilario Ayuso, Eduardo Barriovero, Manuel Antón, J. Jordán de Urries, Juan Hurlado, Ramón Pérez de Ayala, J. Villalba, Alvaro Calvo, Marqués de Lozoya, Angel Torres de Alamo, Francisco de Viu, Luis Fernández Adravín y Alberto Marín Alcalde.

 
Letra de gratitud de los escritores de Cataluña enviada el 7 de abril del mismo año.


Hemos leído el mensaje en elogio y defensa de la lengua catalana que habéis dirigido al Presidente del Directorio militar de España. El elogio es cumplido. La defensa es oportuna y suficiente; dentro de los momentos actuales, nos basta. Los Generales del Directorio, si son españoles, dentro de la ancha acepción de la palabra, de haber sentido una emoción profunda, leyendo y pesando vuestra palabra juiciosa, cálida y fecunda, sobre todo cuando les decís que es el idioma la expresión más íntima y característica de la espiritualidad de un pueblo, y que "vosotros" frente al temor que estas disposiciones - las adoptadas por el Gobierno por razones políticas sobre el uso de la lengua catalana puedan haber herido la sensibilidad del pueblo catalán, creando para el porvenir un abismo de rencores imposible de salvar, queréis, con un gesto fraternal, ofrecer a los escritores de Cataluña la seguridad de vuestra admiración y de vuestro respeto al idioma hermano". Esta palabra vuestra, precisa y entusiasta, tiene que haber golpeado el corazón y la inteligencia de los generales del Directorio. Homo sum, habrán pensado también cada uno de ellos, humani nihil a me alienum puto ("Hombre soy; nada humano me es ajeno.". Y este sentimiento y esta idea los decantará a la benevolencia, e incluso a la justicia hacia la lengua catalana; hacia los que la hablan, la escriben, y la aman. No desesperemos que sea así.

El elogio de la lengua castellana no hay que hacerlo aquí. Vosotros, en el buen mensaje, hacéis bella memoria de la obra de Mila y Fontanals, diciendo de él "que abrió con clavo de oro el oscuro arcano de las manifestaciones artísticas más genuinas y más características del pueblo castellano". En Mila y Fontanals simboliza la participación de los catalanes en la cultura castellana. Y ha hecho escuela. Nosotros, pues, por fortuna de Castilla, no debemos hacer aquí el elogio y la defensa de vuestra lengua. Todo el mundo la elogia. Nadie la ataca.

De lo contrario, pase lo que pase, castellanos amigos, tantas gracias. La gratitud tiene que ser virtud catalana. Ahora que nos leve, pues, demos ejemplo a nuestros compatricios.

Sin embargo, un ruego, castellanos amigos. Vosotros, intelectuales de Castilla, que ilumináis el espíritu de vuestro pueblo, digáis, por favor, a los gobernantes españoles, ya que los tenéis bien cerca, que a la fórmula política que nos aplican ellos: “Someteos y os daremos lo que merecéis” oponemos, los catalanes, la fórmula: “Ser justos con nosotros y seremos amigos”.

Sea el buen mensaje la llave de oro que abre la caja donde se guarda la libertad de la lengua catalana. Pero la libertad entera, no con capitis diminutio (disminución de categoría, pérdida de derechos civiles). En la Escuela, en la Universidad, en los Tribunales, en todas partes: la libertad misma que tenéis vosotros para utilizar vuestra lengua. Vendrá un tiempo que así será. Vendrá poco a poco o todo de golpe. Hoy por hoy, todo está en manos del Directorio.

SEA EL BUEN MENSAJE LA LLAVE DE ORO.
Que Dios haga más que nosotros.
Castellanos amigos, adiós.

                                                                                                                                                Barcelona, 28 de marzo de 1924.

Angel Guimerà, Apeles Mestres, Santiago Rusiñol, Joaquim Ruyra, Víctor Català, Josep Pin y Soler, Joan Llongueras, Joan Garriga Massó, Pere Aldabert, Ignasi Iglesias, Joaquim Casas-Carbó, Alexandre Font, Josep M a Roca, Ernest Moliné y Brasés, Rosend Serra, Narcís Oller, Pere Corominas, Lluis Via, J. Cugat Figuerola, Feliu Elias (Apa),Francesch Matheu, Joan M.a Guasch, P. Palau G. de Quijano, Alexandre Cortada, Ignasi de L.. Ribera-Rovira, Regina Opisso de Llorens, Mossèn Anton Navarro, Joan Ruiz i Porta, Ramon Serra Toneu, Bonaventura Bassegoda, Llorenç Sampera, Prudenci Bertrana, Josep Elias i Juncosa, Pompeu Crehuet, Gabriel Alomar, Joaquim Cabot, Emili Junoy, Lluis Ferrer Bàrbara, Celestina Vigneaux de Corominas, Juan Barco, Narcisa Freixas, Joan Burgada i Julià, Joan G. Junceda, Josepa de Casagemas Vda. de Llopis, Salvador Armet Ricart, M. Font Torné, Miquel Duran i Tortajada, Llorenç Riber, Arthur Masriera, Amadeu Hurtado, Maria Domènech de Cañelles, Alfred Opisso, J. Oliver Bauzá, Alexandre Bulart i Rialp, Alfons Par, Lluis Masriera, M. Junyent, Francesc Pujols, Josep Roca y Roca, Oriol Martorell, Joaquim Rubió, Aureli Capmany, Julián Pérez Carrasco, Rafael Vehils, Francesca Bonnemaison Vda. de Verdaguer, M. C. Arrau, G. Miró, Salvador Albert, J Roig Raventós, Condesa de Castellà, Vicente Clavel, Mossèn Trens, J. Pich, P. Vila San Juan, Juan Antonio Pamias, Gonzalo de Reparaz, Josep Artís, Carles Pirozzini, Joan Anton Maragall, Jaume Barrera, prev., Pelegrí Casades y Gramatxes, David Ferrer, Leopold Jaumeandreu, Jaume Carner, M. Valls Ginesta, Maurici Serrahima, Emili Tintoré, Jaume Massó Torrents, Josep Alemany i Borràs, Eduard Toda, Vicens Artigas,Ramon Miquel i Planas, Joan Batlle, Alexandre Maristany, Gustau Gili i Carme Kahr.