martes, 3 de julio de 2012

Xavi, el ejemplo de ‘La Roja’




‘La unidad del fútbol de España muestra el camino a las regiones‘. Esta es la conclusión a la que ha llegado el periodista deportivo Simon Kuper en un artículo publicado este domingo en el diario económico Financial Times.

Kuper, colaborador habitual en medios como The Guardian y The Observer, considera al jugador del F.C. Barcelona y de la selección nacional Xavi Hernández como ‘el mejor modelo disponible a seguir’.

‘El pequeño centrocampista español no es meramente el supremo pasador del deporte, el catalán también ha mostrado el camino a los españoles para sentirse orgullosos tanto de su región como de la nación española. Xavi representa a una España que es a la vez regional, nacional e internacional’, añade.

La propaganda nacionalista durante la dictadura

El artículo recuerda la utilización que la dictadura franquista hizo de la selección española, tratándola como ‘una herramienta de propaganda’ rodeada de ‘retórica nacionalista’, un ambiente en el que ‘los jugadores eran animados a cantarcanciones fascistas‘.
‘Franco contaminó [a la selección de] nacionalismo español. Mucho tiempo después de su muerte, muchos catalanes y vascos todavía rechazaban al equipo nacional, considerando incluso la bandera española y la canción Y viva España comosímbolos de la extrema derecha‘, añade Kuper, que subraya que ‘muchos catalanes consideraban al Barcelona como su equipo nacional de facto’, ‘el ejército desarmado del nacionalismo catalán’, en palabras de Vázquez Montalbán.

El nacimiento de La Roja

Sin embargo, ‘las cosas empezaron a cambiar’ en la primera década de este siglo. ‘Un estilo de pases de inspiración holandesa, importados por el Barcelona en los 70, cuando España entró en las redes europeas del conocimiento, fue finalmente adoptado por el equipo nacional’, aunque ‘se necesitó limpiar pasadas asociaciones nacionalistas’.

Hasta el punto, continúa el articulista, de que el ex seleccionador nacional Luis Aragonés reapodó al equipo como La Roja antes de la Eurocopa de 2008, un apodo que ‘parecía (a pesar de que Aragonés lo negó) romper con el pasado e incluso acercarse a la izquierda’.

Catalanes y españoles

Según Kuper, la consolidación de ese cambio se constató en detalles como la conga de los futbolistas españoles cantando Y viva España tras ganar dicha competición, y el grito de “¡Viva España!” lanzado por Xavi en la posterior fiesta de celebración ante ‘una multitud de madrileños’. ‘Eso pareció más bien como el simbólico final de la Guerra Civil’, sentencia.
Y añade:

‘Cuando España ganó la Copa del Mundo en 2010, muchos seguidores lo celebraron también en Bilbao y Barcelona. Esa gente no estaba desechando sus identidades regionales. Más bien, se sentían vascos y españoles, catalanes y españoles. El propio Xavi mostró de nuevo el camino: tras la final de la Copa del Mundo, recorrió la cancha ondeando una bandera catalana. Esto era un nuevo tipo de nacionalismo, uno que Franco no habría entendido’.

‘La nueva España sigue existiendo’

El periodista destaca que la gran rivalidad entre el Barcelona y el Madrid registrada durante esta temporada, ‘la más feroz del fútbol mundial, generó preocupación sobre si los jugadores de ambos equipos podrían reconciliarse de cara a la Eurocopa de 2012. ‘Lo han hecho’, asegura Kuper, ‘mostrándose perfectamente unidos’ en los primeros partidos de la competición.
‘El Gobierno lucha por permanecer en el euro. Pero, aunque [la selección] fracase, España seguramente seguirá intercambiando conocimiento de vanguardia con otros países europeos y mantendrá su mejorada relación emocional entre sus regiones y el centro. La nueva España sigue existiendo, y este equipo es un ejemplo‘, concluye el artículo.
Xavi posa con la bandera nacional.