martes, 13 de octubre de 2009

Origen y formación de Cataluña (4ª parte).


SOBRE LA ÉPOCA DE LA FORMACIÓN DE CATALUÑA

Jaime I había logrado que los tres Condados de la Marca Hispánica que aún permanecían separados del Condado de Barcelona, el de Ampurias, el de Urgel y el de Pallars Subirá se le declararan vasallos. Ahora si puede considerarse que el Condado de Barcelona representa a toda Cataluña; que dicho condado es sinónimo de Cataluña.

Por otra parte la palabra catalán, como nombre gentilicio, había parecido por primera vez en el reinado de Alfonso II, así como la voz Cathalonia como nombre territorial, aparecido documentalmente en 1176.

En tiempos de Pedro II aparece también dicho nombre en un documento relacionado con la proclamación de la Paz de Dios en el que se lee: “Haec est pax quam dominus Petrus…constituit per totam Cataloniam, videlicet a Salsis usque ad Ilerdam”. (Esta paz que el Señor Pedro constituye por toda Cataluña, evidentemente del Salces sin interrupción a Lérida).

En documentos posteriores, en tiempos de Jaime I, aparecen dichas palabras con cierta frecuencia.

A partir de Jaime I se puede hablar pues de Cataluña; no antes. Esto lo reconoce implícitamente, e incluso taxativamente, algunos historiadores nacionalistas que, impropiamente, se refieren a Cataluña a partir de Wifredo el Velloso. Así Ferrán Soldevila se refiere a las constituciones de “Paz y Tregua” de 1173 en que Alfonso II manda instituir la paz y tregua “en dicha tierra mía, de Salses hasta Tortosa y Lérida con sus términos”. Y añade Soldevila: “es decir, dentro de los límites de lo que más tarde será comprendido con el nombre de Cataluña”. Reconoce pues que en 1173 no existía aún Cataluña.

No obstante ni Jaime I ni ningún rey de Aragón utilizó ningún título relacionado con Cataluña. Los títulos oficiales de Jaime I eran: Rey de Aragón, Valencia y Mallorca, Conde de Barcelona y Señor de Montpellier.