lunes, 5 de octubre de 2009

Quema del papel sellado en Manresa


En Manresa estalla un motín popular. ¿Por qué? Por algo aparentemente menor: una partida de papel timbrado, oficial, donde los franceses, bajo el rótulo habitual de Carlos IV, rey de España, habían colocado el nombre del Lugarteniente General del Reino, es decir, el mariscal Murat.


Los manresanos ven el gesto como una usurpación insoportable. Exasperados por semejante ofensa al rey de España y a gritos de “visca el rei” y “visca Espanya” hacen acopio de todo el papel timbrado y lo queman públicamente. Es un gesto de rebeldía popular y nacional que va a disparar los acontecimientos.
A raíz de este motín se desencadenó la primera batalla del Bruch.